Sobre las patentes.

Si miramos al pasado y realizamos un rastreo documental sobre la historia de las patentes para descubrir sus orígenes, encontramos que la concesión de este tipo de privilegios se formalizó por primera vez en Italia mediante el Estatuto de Venecia de 1474 por el cual las nuevas invenciones, una vez puestas en práctica, tenían que ser comunicadas a la República para obtener protección jurídica contra los infractores. Este privilegio se les concedía por un periodo de 10 años.

Desde ese entonces, se establecieron las bases que hoy en día se siguen ejerciendo como Derecho de Patentes.

A continuación, se mencionara brevemente qué es una patente y todo lo que ésta conlleva.

Una patente, según la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Industrial) es un derecho exclusivo concedido a una invención, es decir, un producto o procedimiento que aporta, en general, una nueva manera de hacer algo o una nueva solución técnica a un problema.  Para que sea patentable, la invención debe satisfacer determinados requisitos:

  • La invención debe ser nueva y útil.
  • Debe poseer una característica diferente, un elemento de novedad.
  • Debe presentar un paso inventivo, que alguien no pudo resolver con anterioridad.
  • Debe ser aceptado como “patentable” de conformidad a derecho.

El objetivo de las patentes, es proporcionar protección a la invención y al titular de la patente. A diferencia con la antigüedad, el periodo que es otorgada una patente, actualmente es de 20 años. Al término de éste periodo se tiene que renovar.

La protección que ofrece una patente a las invenciones, es que dicha invención no puede ser confeccionada, utilizada, distribuida o vendida comercialmente, sin el consentimiento del titular de la patente. De no ser respetados estos derechos, la persona física o moral que haya cometido esta infracción, será sancionada por un tribunal.

Las patentes constituyen incentivos para las personas, ya que les ofrece reconocimiento por su creatividad y recompensas materiales por sus invenciones comercializables. Estos incentivos alientan la innovación, que garantiza la mejora constante de la calidad de la vida humana.

A donde sea que miremos, cualquier aparato, artefacto u objeto puede estar patentado. Sin embargo, a cambio de la protección que los titulares obtienen por las patentes, ellos están obligados moralmente a realizar publicaciones de sus inventos para enriquecer el conocimiento público.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *